En la antigua Alemania del Este, el voto se fue a la ultraderecha
Elecciones alemanas: polarización, crisis económica y descontento por la desigualdad
La realidad es que nos encontramos en un periodo de mucha división y tiene que ver con la pérdida del bienestar en la población: Ana Luisa Trujillo, de la FCPyS
En la reciente elección en Alemania los conservadores ganaron, la extrema derecha obtuvo un resultado histórico y Friedrich Merz se perfila como el próximo canciller.
Al respecto, Ana Luisa Trujillo Juárez, profesora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, señaló que estamos ante nuevas formas de hacer política y esto no quiere decir que la democracia esté en entredicho. La realidad es que nos encontramos en un periodo de mucha polarización y tiene que ver con la pérdida del bienestar en la población.
Agregó que no se debe perder de vista el fenómeno de la reunificación de Alemania y el trabajo inacabado en la región este conocida como la antigua Alemania Democrática donde el voto se fue principalmente a la ultraderecha.
“A pesar de la gran inversión y el proceso de endeudamiento que se llevó a cabo en la parte occidental para apoyar la reunificación, los beneficios no han permeado del todo en la población. La clase más pobre continúa estando en la parte del este, y esto ha comenzado a generar efectos políticos significativos”, detalló.
Y es que la Unión Demócrata Cristiana (CDU) fue el partido que más votos recibió (28.6 %), la ultraderecha de Alternativa para Alemania (AfD) obtuvo su mejor resultado histórico (más del 20 %), lo que le sitúa como la segunda fuerza política. El Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD) del actual canciller, Olaf Scholz, es tercer lugar (16 %) y el Partido de Los Verdes tuvo 11.6 %.
Trujillo Juárez describió el contexto de la elección, el cual fue un proceso producto de un desencuentro dentro de la coalición gobernante, la cual “estaba integrada por el Partido Socialdemócrata, el Partido Verde-Alianza y los Liberales, pero se rompió el acuerdo debido a discrepancias en torno al tema de la inversión y los límites del déficit”.
Al respecto, dijo que había una negociación del presupuesto que significaba un problema para los liberales, pues no querían sobrepasar lo permitido por la Constitución en términos de déficit. Por otro lado, los socialdemócratas argumentaban que era necesario aumentar la inversión.
“Este contexto se agrava por el estancamiento económico que Alemania ha experimentado en los últimos años y por el descontento por la desigualdad especialmente en el este del país, combinado con un fenómeno migratorio que la población percibe como descontrolado”.
También Ana Luisa Trujillo subrayó que la inseguridad ha sido un factor relevante, especialmente por ataques en plazas públicas atribuidos a refugiados acogidos por Alemania en años recientes.
Ante esto, la académica relató que el resultado fue disolver el gobierno y convocar nuevas elecciones en un país que se encuentra altamente polarizado y politizado. “De hecho, esta ha sido la elección con mayor índice de participación desde la reunificación alemana”.
Sobre el próximo canciller, Friedrich Merz, Trujillo Juárez opinó que hay varias discusiones: “Proviene de un partido de derecha que ha tenido un papel esencial en la política alemana desde la Segunda Guerra Mundial. Es el primer canciller demócrata cristiano que vuelve al poder tras Angela Merkel, lo que representa un reto porque el liderazgo de ella sigue siendo muy influyente, no obstante, los cuestionamientos en temas de migración y relación con Rusia.
Sostuvo que Merz ha mostrado un liderazgo más populista y de confrontación, ya que ha declarado que no quiere negociar con los Verdes ni los Liberales, lo cual, aseguró, no es una estrategia conciliadora en un sistema como el alemán, donde se requiere consenso para gobernar.
“Algunos analistas consideran que su estilo fuerte es necesario, sobre todo, en el contexto global actual, donde figuras como Donald Trump han marcado una tendencia hacia liderazgos más autoritarios. Pero aún es incierto si podrá generar los consensos necesarios para gobernar eficazmente”.
De este modo, el nuevo canciller Friedrich Merz enfrenta el reto de gobernar con un discurso populista en un sistema que demanda consensos. Con la problemática de un electorado desencantado, Alemania se dirige a un periodo de incertidumbre, donde la capacidad de reconciliar progreso económico con cohesión social definirá su rumbo político, finalizó.